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Jugando límites bajos
por Karina Jett (Traducido por Diego "Knish"
García)
Artículo por cortesía de Full Tilt Poker |
La próxima vez que vengas a Las Vegas o entres en Full Tilt Poker y
te sientes en mesas de límite bajo o medio, puedes encontrarme allí
a mí o a mi marido Chip. Cuando juego en vivo lo hago en partidas pequeñas.
No tengo problema en jugar $2-$ sin límite. Chip prefiere juegos mixtos,
pero no lo encontrarás en partidas de $50/$100, sino en mesas medias.
Alguna gente con la que juego me pregunta por qué estoy allí.
Soy jugadora profesional desde hace tiempo, así que, ¿por qué
no jugar más dinero? La respuesta que doy es simple: busco maximizar
mis beneficios y jugar en mesas donde sea favorita y tenga la ventaja de mi
habilidad.
Eso no quiere decir que no juegue en mesas con más dinero. Cuando nos
conocimos, Chip y yo viajábamos en el circuito de torneos, viviendo en
hoteles y jugando los límites más altos que nos permitían
nuestras bancas. Jugaba principalmente Hold´em, en partidas donde podía
ganar o perder unos pocos miles cada noche.
Hace un par de años formamos una familia, y las cosas cambiaron. Nos
asentamos en Las Vegas y empezamos a viajar lo mínimo. Esta situación
afectó a la selección de juegos. Necesitábamos jugar donde
las ganancias estuvieran siempre ahí y las pérdidas no fueran
dramáticas.
Para una jugadora orientada hacia la familia, como yo, $2-$5 sin límite
está bien. Puedo conseguir el dinero que necesito sin arriesgar mucho.
Estas mesas no tienen la misma tensión que otras más fuertes,
donde con las pérdidas o las ganancias te puedes comprar un coche de
lujo, pero, sin embargo, tienen el mismo nivel de diversión. Y lo que
es más, jugando en los límites más bajos que tu “bankroll”
permita, puedes amortiguar mejor el “palo” o “bad beat”
ocasional o el resultado de una mala noche.
Jugar en estas partidas no significa que haya menos acción en las jugadas.
De hecho, pueden provocar mucha más que en límites más
altos porque atraen a más jugadores eventuales que están de paso
y quieren entretenerse un rato o “apostar” un poco. Para esta gente,
perder un “buy-in” o dos es el precio de una noche de diversión.
No pasa nada por jugar en límites más bajos de lo que te puedas
permitir. Si jugar en mesas fuertes te provoca mucha tensión o arriesgas
dinero de otras prioridades en tu vida, te recomiendo que intentes bajar el
listón y jugar donde la ventaja de tu habilidad te ayude a construir
una banca más confortable para el futuro.
Karina Jett

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